domingo, 13 de abril de 2014

bobby kimball: un veterano del rocanrol en trujillo

Foto: Kalimba
No sé si el concierto de Bobby Kimball en Trujillo, el pasado 12 de abril, alcance para calificarse de ‘histórico’. Igual quedará registrado que por primera vez un veterano del rock —miembro de una banda que ocupó los primeros lugares en los rankings internacionales— se presentó en nuestra ciudad.

Kimball fue por varios períodos la voz principal de Toto, grupo compuesto por varios músicos de jam sessions, quienes aburridos del anonimato o de brindar su talento a otras celebridades o soundtracks de Hollywood lanzaron en 1978 su primer disco donde mezclaban pop, funk, jazz y rock progresivo, intentando ser los primeros americanos en siquiera rozar la brillantez de los progresivos británicos.  

Ataviado totalmente de negro y una gruesa cadena plateada que le caía hasta la frontera de su abdomen voluminoso, el cantante del peinado con copete bien teñido y del bigote que lo acompaña desde sus inicios, inicio su presentación con el tema ‘progre’ que abre el primer disco de Toto: Child's Anthem (cortina de varios programas radiales y televisivos de nuestro medio). Luego interpretó I'll Be Over You, balada muy pegajosa ‘lento’ obligado en las discotecas ochenteras— que paradójicamente se volvió popular cuando Bobby dejó la banda. La larga trayectoria de este grupo californiano cuenta con varios ingresos, reingresos y bajas lamentables, como la del baterista Jeff Porcaro, víctima de un paro cardíaco en 1992. 

El momento más enojoso de la noche se debió a un problema técnico que dejó a Kimball sin sonido. “My microphone not working”, se excusó sin perder el humor, por lo que los músicos que lo acompañaban se vieron obligados a improvisar. Tommy Denander, alguna vez guitarrista de Michael Jackson y cuya obesidad competía con la del propio Kimball, arrancó con un solo que hizo recordar a Pink Floyd. David Palau, guitarrista de Alejandro Sanz, improvisó algo más funkie, que por momentos sonaba como el mejor Prince, muy bien secundado por Hugo Bistolfi, tecladista de Rata Blanca.

Con el retorno del sonido al micro, Kimball comentó que era un norteamericano enamorado de Sudamérica, por lo que la mayoría de músicos que lo acompañaban eran de esta parte del continente; que hacía una semana había cumplido 67 años de vida y los había celebrado con el cantante Eddie Money en Chicago; que en 1982, gracias al lanzamiento de su cuarto disco, Toto logró convertirse en la banda más importante del mundo, alcanzado seis grammies al año siguiente.

Justamente los temas del Toto IV: Africa y Rosanna calentaron a la tibia asistencia, a pesar que la falta de percusión en el primero y de vientos en el segundo hicieron de ambas un magro reflejo de las versiones que tanto sonaron en las radios de esa época.

Mayor fortuna tuvieron su interpretación de Georgy Porgy (aunque se extrañaron los coros de un par de morenas) o sus canciones de solista: Rock’n’Roll Connection y My Kinda Lover. Sorprendió que no cantara 99 (un éxito que el propio grupo detesta y se niega a tocar en vivo), I’ll Supply the Love, Stranger in Town y St. George and the Dragon, la mejor composición de Kimball, ya que los demás éxitos son factura de David Paich.

La presentación se cerró con Hold the Line, el tema emblemático de Toto y por ende el más coreado y cantado por los dos mil asistentes, entre jóvenes y adultos de diferente edad, cantidad nada desdeñable tomando en cuenta que en estos tiempos de cumbia y corazones serranos el rock en Trujillo hace rato que ya fue. 

Sin que Kimball y demás integrantes de Toto hayan sido grandes referentes del rocanrol, los  aficionados de este género aguardamos que los organizadores se animen a traer a otros rockeros por estos lares, así estén seniles, subiditos de peso y próximos a sus cuarteles de invierno. 

3 comentarios:

Unknown dijo...


Lo positivo del concierto:
La iniciativa de los empresarios que deciden traer a este tipo de artistas, que si bien no son lo mejor que ha dado el "rock and roll", pero han logrado cosas importantes en la música.
Los teloneros estuvieron bien, a pesar de ser grupos más acostumbrados a tocar en bares, para menos público y con equipos de menor calidad.
Los músicos que acompañaron al ex vocalista de TOTO (como bien lo recalcaste en tu blog)
Lo negativo del concierto:
La organización no fue buena. El concierto empezó tarde y asumo por eso no se presentó la banda THE GLAMERS y tuvieron que cortar la presentación de uno de los teloneros.
Lo de los micrófonos fue algo vergonzoso y le quitó mucho brillo y tiempo a la presentación. Tal vez por eso no se cantaron temas como I´ll supply the love.
No fue bueno tampoco que hubiera mucha gente en el escenario. Creo que mas deseaban figurar, al igual que los señores ubicados en las mesas cercanas al escenario, preocupados mas en tomarse fotos que en disfrutar del show.
Otro aspecto que llama la atención es la frialdad del público trujillano, poco acostumbrado a este tipo de eventos o que sólo acudió por escuchar el "hit" y no suele disfrutar de la música como si lo podemos hacer otros.
Aún siendo 2000 asistentes, creo que es poca la concurrencia, para una ciudad que alguna vez se decía rockera. Muchos basaron estos comentarios por la fiebre del rock de los 80 que había en esos años, que a mi entender más fue una “moda volátil” que un gusto real por el verdadero rock and roll. Otra fue por los megaeventos de los años 96, 97, 98, donde creo se alcanzaba concurrencia de más de 20 mil personas, e incluso en el año 1997 escuché que se llegó a 40 mil asistentes. Pero si uno analiza bien, el público asistente no necesariamente era rockero, sino consumidor de una moda (Vilma Palma, The Sacados, etc) aparte de lo barata que eran las entradas y sin mencionar que muchos grupos que tocaban eran de pop y pachanga.
Sabía que la voz de Bobby estaba bastante desgastada, aún así esperé mas de este evento. No llenó mis expectativas, pero de todas maneras puede ser un buen inicio para que se sigan realizando este tipo de conciertos y sino pues seguiremos escuchando los discos de rock and roll.

Unknown dijo...

como menciono, ojala que pesar de los contratiempos y torpezas por parte del equipo de sonido cometidas durante el concierto, aun se animen a venir otros artistas o bandas de ese calibre

Alfieri Díaz Arias dijo...

Estimado Danny:

1. Coincido plenamente con tus comentarios. Duele reconocer como trujillano que nuestra ciudad no era -nunca fue- lo suficientemente rocanrolera. Eso es otra cosa en que los arequipeños nos sacan ventaja.
2. Bobby Kimball ya había llegado al Perú un par de años atrás y además de presentarse en Lima, se presentó en Arequipa y por un video que pude ver ayer en Facebook constaté que su repertorio fue básicamente el que vimos en Trujillo el pasado 12 de abril.
3. No esperé gran cosa del concierto justamente porque Toto está lejos de ser una de mis bandas favoritas. Si hubo tibieza por parte del público -los trujillanos son tibios de por sí- es porque Kimball cantó cuatro o cinco temas de Toto, los demás eran de su autoría y por supuesto nadie los conocía, aparte del lamentable suceso del micrófono.
4. Igual aguardemos con expectativa al próximo fósil que arribará por estos lares. Mejor escucharlos tarde que nunca.

Un abrazo.