viernes, 12 de junio de 2009

lecciones de bagua

El 5 de junio pasado el Perú retrocedió sin necesidad de máquina del tiempo al siglo XVI. La massacre de Bagua fue una cowboyada entre indios y blancos, entre ‘retrógrados’ y los que se creen adalides del progreso. Sin ánimos de hacer una interpretación simplista de lo hechos, o de lo que está por acontecer en la zona, me aventuro como comunicador a esbozar algunas conclusiones.

01. El lenguaje predominante entre los peruanos es la barbarie. La ley de Bagua fue la ley de la ‘selva’. Veintitantos policías degollados como carneros y un número todavía no determinado de civiles (indígenas) desaparecidos, demuestran que en el Perú cuando chocan dos culturas o dos maneras distintas de ver las cosas, siempre va a correr sangre. Se habla, de manera extraoficial, de terrorismo de Estado, cadáveres arrojados al río, fosas comunes, ajusticiamientos, disparos desde los alto de un helicóptero... hechos que parecen sacados del pasado, pero al menor chispazo cobran vigencia con virulenta efervescencia.

02. La escasa credibilidad de los medios tradicionales de comunicación. En el tema de Bagua, la Internet le viene ganando por goleada a la prensa formal. Son muchos quienes cuestionan las cifras publicadas por periódicos y noticieros, creyendo más en las versiones de bloggeros o twitteros que no necesariamente pueden estar informando con veracidad.  Este escepticismos alcanza incluso a los medios más ‘respetados’ como El Comercio, América TV y Radioprogramas. La desconfianza generada tras la explosión de los vladivideos es algo que así nomás no se puede borrar.   

03. Somos un país sin identidad. O una nación con múltiples identidades amenazadas por ser alineadas a una idiosincrasia ‘oficial’. Desde 1535 a la fecha se instauró un Perú alimeñado que mira con desdén el sentir, las necesidades y el pensar del Perú profundo y ‘aletargado’ en diversos grados: emigrante citadino, habitante del ande, campesino analfabeto, indígena primitivo. Próximos a los doscientos años de Independencia nada hemos mejorado. El actual gobierno, al igual que gobiernos precedentes, mantiene la misma visión centralista y limitada que no les permite observar más allá de su espacio y no entienden que por las diferencias étnicas y culturales, lo que es bueno para Lima no necesariamente lo es para Puno o Bagua. El desarrollo ‘occidental’ de cemento y polución choca contra quienes por siglos han convivido con la naturaleza. El Estado nunca se ha preocupado por tener presencia efectiva en esos territorios y sin embargo se atreve a disponer de sus recursos. Mientras los gobiernos impongan y no hagan uso de estrategias de integración basadas en el respeto bilateral de los pueblos. este país va a seguir siendo un campo minado.  

04. El peligro de no saber comunicar o interpretar las leyes. El 99.9% de los peruanos (y me quedo corto) desconocen los alcances de los cuestionables D.L. 1064 y D.L. 1090 sobre la amazonia y la fauna y flora silevestre, respectivamente. Redactados con abuso del lenguaje jurídico y tecnicismos que las hacen ininteligibles para el peruano común. El gobierno careció de reflejos y no supo cómo dialogar con las comunidades afectadas por dichos decretos. Se pudieron evitar manipulaciones y desinformaciones si los responsables elaboraban una estrategia de comunicación que hiciera posible entender en qué diablos consisten. ¿O acaso lo que se buscó fue no informar con claridad justamente porque se perjudican los intereses de los nativos y favorece a los del TLC?  

05. El gobierno carece de un sistema de comunicación. ...O si lo tiene es totalmente deficiente. Ya había dado falencias cuando el rostro mofletudo de Alan salió en cadena nacional minimizando los efectos del terremoto de Pisco el 15 de agosto de 2007 y luego tuvo que tragarse sus palabras cuando la magnitud de los hechos le contradijeron (y no hablemos de la infeliz campaña del ‘Pisco 7.5’). Con diálogos bilaterales la crisis de Bagua se pudo evitar y hoy se ven obligados a ‘suspender’ el dichoso D.L. (ojo, no han mencionado derogarlo) y hablar de hipotéticas ‘mesas de conversación’. Como en el primer mandato de Alan, su handicap, una vez más, es la improvisación y la falta de previsión. 

06. El Apra no habla, ¡ladra! (y muerde) El spot lanzado por el oficialismo sobre los hechos de Bagua —a 48 horas de ocurridos— fue bastante desatinado. Con imágenes crudas de policías masacrados, lejos de buscar un tono conciliador, atacó con dureza a la oposición y a los intervencionistas internacionales que “buscan boicotear el progreso del país”. Las críticas desaforadas a través de los medios online provocó que el spot fuera emitido sólo por tres días, pero la estupidez ya estaba hecha. La estrategia, propia de Goebbels, de echarle el sambenito a una amenaza fantasma provocó el efecto contrario y desnudó la ceguera y la intolerancia de los apristas. El doble discurso de Alan —del candidato anti-TLC al presidente pro-neoliberal— ha desnaturalizado los principios que el partido de Víctor Raúl mantuvo durante ochenta años. Las ideas de Haya han sido ninguneadas con roche y también, tras lo de Bagua, ultrajadas.

5 comentarios:

David dijo...

Has venido muy light de Caral :P

alfieri dijo...

Más bien con menos espíritu combativo. El miércoles de vigilia estuve hasta las 10:00 pm cuando las manifestaciones empezaron a la medianoche en una Plaza de Armas variopinta entre universitarios un gropúsculo aprista y los del corpus christi. Felicito al grueso grupo de alumnos entusiastas (muchos de comunicaciones UPN) que salieron a la calle miércoles y jueves para expresarse en contra de la MUERTE.

David dijo...

Fácil que se quedaron sin speedy y no tenían más que hacer... y encima no podían bloggear.

Víctor Hugo dijo...

VIOLENCIA SOBRE BURBUJA = LUZ


Desde los años noventa Europa entiende al modelo de producción capitalista neoliberal como subversivo, pues se ha llegado a la conclusión que el incremento de las cifras macroeconómicas es directamente proporcional al aumento de los conflictos sociales de un país. ¿Cuál es la explicación? Simple, muy simple: incapacidad del Estado Neoliberal para la distribución de la riqueza (lo que el Cholo Power llamaba tan despectivamente “chorreo”). Pero a esta explicación subyacen otras categorías sociales y culturales: exclusión, racismo, discriminación. Todo ello derivado de la incapacidad de los Estados Neoliberales para articular en sus naciones políticas interculturales, de etnicidad, de respeto por su identidad y diversidad cultural.


Ergo existe, después de todo, un lado positivo de lo ocurrido en Bagua, y esa virtud radica en evidenciar la burbuja en la cual vivíamos; que en el Perú, además de la crisis social y económica que atravesamos, existe crisis ambiental. El Perú no tiene estrategia frente a la globalización. No tiene capacidad de generar desarrollo alternativo no basado en el modelo de los hidrocarburos. No tiene política de territorialidad. No tiene política frente a la defensa del agua. No tiene políticas interculturales para tratar el tema de la exclusión social, etnicidad y la distribución de la riqueza. Esa burbuja nos hacía creer que progresábamos si los índices macroeconómicos también lo hacían.


Es bueno ver esto porque si seguíamos creyendo que estábamos, al fin, progresando como país, hubiésemos seguido recostados con las piernas extendidas y las manos en la nuca. Aunque yo sigo con mis dudas, creyendo que aun no ha sido suficiente. Parece que se necesita más violencia para abrir los ojos por completo.

Anónimo dijo...

El párrafo en el que mencionas que "...se habla de terrorismo de Estado, cadáveres echados al río, fosas comunes, ajusticiamientos, disparos desde lo alto de un helicóptero..." da cuenta precisamente de esa desinformación sobre la que mucha gente viene sacando partido. Se habla de un genocidio de selváticos. Matanza de indígenas. Lo que en realidad ocurrió fue una masacre de policías los que en vez de matar, entregaron sus armas. Esas mismas armas fueron usadas por sus victimarios para acabar con ellos. Lean el número de CARETAS dedicado a este lamentable episodio. Fueron los policías los primeros en recibir los disparos de bala. Fue a ellos a quienes les dispararon a matar, cuando se disponían a despejar al carretera. El mismo Gorriti suscribe esta versión.