miércoles, 5 de agosto de 2009

un revival cada veinte años

Business as Usual de Men at Work fue el primer vinilo que compré allá por las Fiestas Patrias de 1983. Tenía once años y andaba de ‘shopping’ con la familia en el Scala de Maranga. La banda australiana de Colin Hay y Greg Ham estaba en su máximo apogeo, el cual se opacaría un par de años más tarde tras el fracaso de su placa Two Hearts. El aguafiestas de mi padre —patrocinador a regañadientes de mi adquisición— auguró que pasado el furor por sus canciones jamás volvería a escuchar el disco, yo le aposté que no, con esa tozudez y entusiasmo propios de la adolescencia, pero estaba lejos de vaticinar que 26 años después, Who Can it be Now? y Down Under —que en Australia sigue siendo tan popular como el himno nacional— iban a ser propaladas dos o tres veces por algunas radios nacionales.

El revival es volver a poner de moda —revivir— una tendencia, estilo, ritmo o banda musical de mucho éxito en el pasado. Tenemos en el Perú cuatro emisoras especializadas en música del recuerdo: Zeta y Oxígeno en rock —básicamente de la década de 1980—, La Inolvidable y Felicidad en baladas. Otras radios como Panamericana o Radiomar, especializadas en salsa y otros ritmos caribeños ceden también parte de su programación a música de antaño.

Los revival no son exclusivos de esta década. En el primer lustro de los 70’s, la música de los 50’s volvió a ponerse de moda. Se reeditaron los viejos éxitos de Chuck Berry y Little Richard. Elvis Presley transmitió vía satélite su famosa presentación en Hawaii. Una serie como Happy Days se estrenó en horario estelar. Gary Glitter disfrazó de glam-rock lo que musicalmente sonaba a viejo y querido rock’n’roll.

En el segundo lustro de los 80’s el fenómeno se volvió a repetir. El revival fue esta vez a los 60’s y mi generación conoció a Bob Dylan, Doors, Animals, Jethro Tull, Deep Purple, Led Zeppelin, Creedence Clearwater Revival. Los grandes éxitos de los Beatles y los Rolling Stones volvieron a sonar en las radios —Twist & Shout volvió a figurar en los rankings—. La serie The Wonder Years se estrenó en horario estelar. ‘Culpa’ de ese revival —que inevitablemente conllevaron a que nos involucráramos con los movimientos contraculturales de esa época— es que muchos preferimos a la música de 1963-1972 a la producida entre 1980-1989.

En los 90’s le llegó el turno a los 70’s. Primero se redescubrió el reggae y la cultura rastafari. Bob Marley, Peter Tosh y Jimmy Clift volvieron a la popularidad. Grupos más modernos como UB40 o Inner Circle aprovecharon la coyuntura. Poco después, el movimiento grunge de Seattle y las bandas ‘alternativas’ de otros lares reivindicaron el punk de los Ramones y los Sex Pistols. Aparecieron bandas neopunkekes como Green Day y The Offsprings.

Más cerca al 2000, le llegaría el turno al Funk y la música Disco, aborrecida por los ortodoxos y cultosos del rock’n’roll, pero escuchados fuera de época resultó nostálgica y entrañable para todos. En radios y discotecas volvieron a sonar y bailarse temas de Village People —repitiéndose los pasos coreográficos de Ymca—, Bee Gees, KC & The Sunshine Band, Andy Gibb, Donna Summer, Kool and The Gang. En horario estelar se estrenó la serie That 70’s Show. Jamiroquai, Spice Girls y Madonna adoptaron el funkie y la estética discotequera. Los A-Teens tuvieron su cuarto de hora grabando covers de Abba, la banda pop más popular de los 70’s.

En lo que va del presente siglo, hemos soportado un revival permanente de los 80’s que parece no tener fin. El desarrollo de varios géneros como el Heavy Metal, New Wave, A.O.R. (Adult Oriented Rock) y del rock en español a lo largo de esa década ofrece una gran variedad de bandas y canciones a difundir, lo que garantiza mayor vigencia que otros revival anteriores.

Si se repite la revaloración de cada veinte años, en la próxima década debe llegar el turno de Nirvana, Pearl Jam, los Unplugged, los Lollapalooza, los Rave. Y después... no sé, ya que del rock’n’roll elaborado en los últimos años se sabe o se escucha muy poco. Como dijo Claudio Narea, guitarrista de Los Prisioneros en la presentación de su biografía Mi vida como prisionero en la pasada Feria del Libro de Lima: “En Chile y Perú las radios pasan mucha música de los 80’s y 90’s y poquísima música de la actualidad; esta escasa difusión de nuevas producciones hará que en el futuro nadie las añore o las recuerde y quedarán en el olvido”. Panorama bastante gris para la música. Ya me imagino a mi hijo en 2025 gozándose con un revival de Néctar o del Grupo 5.  

2 comentarios:

David dijo...

o quizá dentro de 10 ó 20 años serán las canciones de moda... si tomamos como un patrón lo que cuentas.

Saludos, aún desde "la horrible". ¿Qué tal estuvo el cine?

Alfieri Díaz Arias dijo...

Bien. El Chínico puede hacer de PROYECTARTE el cine-club que Trujillo necesita. Ojalá cuente con apoyo y no maten su entusiasmo.