miércoles, 12 de agosto de 2009

una muralla para pizarro

No conocía el Parque de la Muralla en el centro de Lima. Es más, disculpen mi ignorancia, no sabía que Lima conservara un pedazo de muralla. Lima y Trujillo fueron las dos únicas ciudades amuralladas durante el virreinato. Lo hicieron para protegerse de los navíos piratas. Si Zaña hubiera contado con muralla, quizá su destino hubiera sido otro. Trujillo conserva dos fragmentos de su muralla en la Avenida España: a la altura de lo que fuera la estación del Ferrocarril y lo que hoy es el Parque Indoamericano. El 27 de julio pasado celebré allí las Fiestas Patrias con un concierto criollo de rompe y raja.

El parque de la Muralla fue —es— un proyecto ambicioso de la comuna limeña. Ejecutado por el Arq. Fernando Romaní, especialista en parques temáticos, ha transformado lo que era un basural en una zona de esparcimiento donde el visitante interactúa con el paisaje fluvial del río Rímac y el paso del tren de la sierra que parte de la estación de Desamparados. Cuando iniciaron las obras de este parque en un terreno baldío donde setenta familias vivían tugurizadas, ni siquiera se sospechaba que quedaran restos de la muralla. Oficialmente el presidente Balta ordenó su demolición en 1870 para dar paso a la expansión de la urbe. La autenticidad de los muros ha sido validada por los peritos y también de lo que queda de dos solares coloniales.

El parque se inauguró en 2004 y cuenta en la actualidad con un área de 25 mil m² de las cuales 6 mil m² han sido destinadas a áreas verdes. Cobija en su interior tiendas artesanales, museo, restaurantes, juegos infantiles, un trencito (o tractorcito) que por tres soles hace un recorrido por el lugar.

En el parque de la Muralla se levanta una estatua a la que nadie le da bola. Parece allí ubicada para que la gente la ignore a propósito. La estatua es de Francisco Pizarro, devastador de lo que fuera el Tawantinsuyo y fundador de este combo chicha llamado Perú. La efigie arribó a Lima en 1935 —durante las celebraciones del cuarto centenario de fundación de la ciudad— y se colocó frente al atrio de la catedral, donde supuestamente yacen sus restos. Por injerencia de la Arquidiócesis limeña, la estatua se mudó en 1952 a la plazuela ubicada entre los jirones de La Unión y Conde de Superunda, frente a Palacio de Gobierno (llamado también Palacio Pizarro) y la Municipalidad. Las repetidas protestas de grupos ‘patrioteros’ que deploran la exaltación de su figura, consiguieron que en 2003 extrajeran al ecuestre conquistador del corazón de Lima —ciudad que fundó— y colocaran en su lugar una simple asta donde se iza nuestro pabellón nacional, por lo que fue rebautizada como ‘plazuela de la bandera’.

Personaje polémico a quien en el colegio nos enseñaron a aborrecer, su propia estatua también es centro de controversias con respecto a su origen. La versión difundida por los ‘antipizarristas’ para desprestigiarla es que el personaje de la imagen no es en realidad Pizarro sino Hernán Cortés y que primero fue ofrecida a los mexicanos, pero ellos, con ese sentimiento cuautemoquiano que los caracteriza, rechazaron la ofrenda; luego se la ofrecieron a los limeños quienes gustosos aceptaron recibir gato por liebre ya que “a estatua regalada no se le mira el personaje”. Argumentos que fundamentan esta tesis son: A) el yelmo español utilizado por Pizarro era simple y llano, esa mariconada emplumada encaja más en el estilo de Cortés, B) los caballos que llegaron al Perú eran pequeños pero veloces el caballo de la estatua es casi como bucéfalo, C) La espada de los conquistadores del Perú era más ligera, de acero toledano, nada que ver con la empuñada por el jinete de la efigie.

Sin embargo, también existe la versión de que Pizarro sí es el personaje representado. Parece comprobado que su escultor fue el norteamericano Charles Cary Rumsey quien realizó tres copias de la misma estatua en bronce. La primera se colocó en Buffalo (Nueva York) frente al Museo Albright-Knox, la segunda se colocó en 1929 en la Plaza Mayor de Trujillo de Extremadura (ciudad natal de Pizarro) y la tercera que tenemos en Lima fue donada por la viuda del escultor.

Si buscamos conciliar los argumentos de los ‘pros’ y los ‘antis’, podemos presumir que el artista quiso hacer un retrato de Pizarro, de quien no existe ningún retrato veraz, pero su falta de infotrmación hizo que le agregara detalles que no eran propios de los conquistadores hispanos de la época. Total, si en los templos veneramos a tantos retratos de Jesucristo con pinta de ario más que de semita, por qué no podemos nosotros tener nuestra propia versión de Pizarro.  

La comuna de Lima planea en el futuro seguir embelleciendo el parque con un malecón hacia el río Rímac, de riberas más limpias, agregar dos km² de parques y un teleférico que traslade a los visitantes a la cima del cerro San Cristóbal (a 400 m.s.n.m.), el mirador natural de la ciudad. Estas iniciativas por recuperar las zonas históricas demuestran que no sólo de malls viven las urbes.   

7 comentarios:

necia dijo...

a ver fierro, el pasado 27 de julio, ¿lima festejó con una jarana de rompe y raja, o tú festejaste en lima con una jarana de rompe y raja? no se entiende esa parte; no le importa a nadie saber esas cosas, nomás que la frase está mal escrita

interesante, ¿no? la muralla está ahí y la gente ni sabe, hace años que mi papá me llevó a dar una vuelta por esos lares, yo tampoco la conocía, a pesar que pasé varias veces por allí. ojalá que la próxima vez que vayas por desamparados puedas entrar para que veas ese vitral impresionante que hace de techo. aquella y la de la oficina postal eran gemelas pero el terremoto hizo añicos a ésta última y de recuerdo solo nos queda la de la estación de tren, chécala, es una belleza

ah, se te volvió a descompaginar el post, a partir del 4to párrafo

Alfieri Díaz Arias dijo...

Gracias por la corrección. Siempre un lapsus paltus. No conozco la de la estación del tren pero sí conocí la de la oficina postal. Más de una vez acompañé a recoger paquetes a mis primos y si la memoria no me falla, era un vitral abovedado.

necia dijo...

jajajajaja esa sí que estuvo buena, fierro, te va a crecer la nariz pedazo de mentiroso, ese techo (abovedado, sí, es cierto) no lo pudiste ver ni en sueños porque se cayó en el terremoto del 53, cuando ni tú ni yo estábamos siquiera en los planes de nuestros padres, jajajajaja lo único que habrás podido ver -igual que yo- son los fierros que lo contenían, pero el vitral ya se desmoronó hace más de medio siglo, pero qué risa, jajajajaja

Alfieri Díaz Arias dijo...

OK... admito que estoy en un error, pero antes de dictar sentencia contra el reo, dejadme un último argumento del por qué de mi equivocación:

A la Oficina Postal habre ido un par de veces en los 90's. Recuerdo que quedaba a espaldas del Palacio Municipal. Estar adentro te daba la sensación de estar en una estación de tren. No recuerdo un vitral (propiamente dicho con barrocos decorados) pero si la sensación de estar "al aire libre", no recuerdo si había vidrio natural en el techo o no pero ahí estaban las estructuras metálicas arqueadas que me podían dar la sensación de que sí. A mis ojos provincianos estar bajo algo así era un espectáculo. No sé si mi ingenuidad pueda ser acápite de mi inocencia.

Ahora una pregunta para ti, ¿hubo terremoto en Lima en 1953? Sé que hubo uno en 1940 y otro sacudón en 1966, pero bueno ante una limeña recorrida como tú puedo equivocarme.

David dijo...

Patriotero lo de "devastador del Tawantinsuyo"... lo mismo los Incas fueron de los reinos Chanca, Chimú, entre otros. Para recordar: los españoles derrotaron a los Incas gracias a su crisis interna y al apoyo de las culturas conformantes del "imperio", resentidas con sus gobernantes. Pizarro, como conquistador que fue, merece su estatua y, mención aparte, bellísima su tumba en la Catedral.

Alfieri Díaz Arias dijo...

Opino lo mismo que tú. Aunque no lo creas, el personaje de Pizarro me es simpático, como también lo es Manco Inca y otros indígenas rebeldes.(Atahualpa muy poco, por usurpador del trono de Huáscar). El Perú se fundó en Cajamarca en 1533 siendo las culturas indígenas nuestros padres y España nuestra madre (he ahí lo de madre patria).

necia dijo...

jajajaja ¿ingenuo, inocente el fierro? naaaa mentiroso nomás, fierro pinocho te voy a decir desde ahora. vale que no borraste el comment para no dejar constancia de tu resbalada y a pesar que te defiendes (sin éxito, claro) admites que te equivocaste, me sorprendes fierro, punto a tu favor

con respecto al terremoto, no estoy segura, siempre escuché a mis antiguos eso del "terremoto del 53" puedo estar equivocada, a ver qué dice tu wikipedia porque mi historiador andante (mi padre) ya me dejó hace algunos años atrás

oye dash, no me gusta defender al fierro, al contrario, me gusta darle la contra, pero no pues, ¿cómo que merece una estatua el pancho? deja así nomás las cosas, ahorita van a salir a darte tomatazos por andar pidiendo cosas así