sábado, 3 de abril de 2010

actos de los apóstoles

La palabra ‘apóstol’ es un latinismo derivado de un vocablo que significa ‘enviado’. La RAE recoge tres acepciones: 1) Cada uno de los doce principales discípulos de Jesucristo, a quienes envió a predicar el Evangelio por todo el mundo; 2) Predicador, evangelizador. 3) Propagador de cualquier doctrina importante (por extensión, cualquier difusor de credos religiosos y también de ideas políticas y sociales). Jesús contó con decenas de seguidores, pero eligió a doce (Judas Iscariote incluido). Posterior a su crucifixión se añadieron Matías, Bernabé y Pablo. El presente post tiene la intención de conocer un poco más de la vida y obra de estos sujetos, muchos de ellos humildes pescadores analfabetos que se convirtieron en pilares de la Fe; ‘culpables’ para bien o para mal de que el cristianismo se haya extendido por todo el orbe. La gran mayoría emuló a su Señor y murieron de una forma cruenta. Las biografías serán presentadas conforme cronológicamente fallecieron.

01. JUDAS ISCARIOTE De todos los apóstoles a quien le tocó representar el peor papel en el drama, granjeándose la animadversión de las generaciones posteriores. Tuvo la ‘misión’ de traicionar a Jesús ante el Sanedrín por treinta monedas de plata. Según las Escrituras, tras la última cena condujo a la soldadesca romana al huerto de Getsemaní y beso los labios de su Señor para indicar que él era a quien debían aprehender. Juan expone en su evangelio como antecedente de su futura felonía que él era el tesorero de los discípulos, administraba los recursos y como tal había malversado fondos quedándose con el dinero de los pobres. Otros estudiosos opinan que Judas era un zelote, movimiento guerrillero de la época que buscaba liberar Judea de Roma, decantándose de su líder al ver que su mensaje incitaba más a una revolución celestial antes que terrenal. En 2006 salió a la luz el Evangelio de Judas, libro apócrifo escrito alrededor del siglo II por los gnósticos donde Jesús le solicita explícitamente a Judas que lo traicione y éste accede al entender que el suplicio es necesario para liberar la esencia sagrada del cuerpo mortal de Cristo. Dicen que el traidor murió el mismo día que el traicionado y existen sobre su deceso dos versiones. El evangelio de Mateo dice que se ahorcó —según la tradición en una higuera—. Los Hechos de los Apóstoles sin embargo cuentan: “con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron”. Otra versión de origen musulmán asegura que Jesús escapó de la crucifixión y Judas fue crucificado en su lugar.

02. ESTEBAN No era un apóstol propiamente dicho, pero era uno de los hombres de confianza de los doce, se le llama ‘protomártir’ por ser el primero de los caídos del catolicismo en el año 34. Según Hechos, fue falsamente acusado de afirmar que Jesús iba a destruir el templo y acabar con las leyes de Moisés. Citado en el Sanedrín, Esteban pronunció un discurso en el que recordó toda la historia de Israel y a la vez exhortó a los judíos a rectificarse, reprendiéndolos por no haber reconocido al Salvador y haberlo crucificado. Llenos de ira, los presentes lo arrastraron fuera de la ciudad y lo apedrearon. Testigo de estos actos fue un joven llamado Saulo, el futuro Pablo quien luego se convertiría por las oraciones de este mártir —cuentan que él no participó en la lapidada, sólo se dedicó a cuidar las prendas de quienes lanzaban las piedras—. Mientras era ajusticiado, Esteban pronunció dos frases: “Señor Jesús, recibe mi espíritu” y “Señor, no les tengas en cuenta este pecado”. En el siglo V, el obispo Luciano encontró su sepultura.    

03. SANTIAGO EL MAYOR o Santiago Zebedeo, llamado ‘mayor’ para diferenciarlo de Santiago Alfeo, unos años menor que él. Jacob era su nombre original, pero con los años el latín lo deformó hasta derivar en ‘Santiago’. Hermano mayor del apóstol Juan, presente en el milagro de la hija de Jairo, en la transfiguración en el monte Tabor y en la oración en el Huerto de los Olivos. Cuenta la tradición que fue uno de los primeros en abandonar Judea para predicar la palabra en otros lares, cruzó el Mediterráneo y predicó en España y Portugal (específicamente en Galicia). De regreso a Jerusalén, fue uno de los primeros mártires cristianos al morir degollado en el año 44 por orden de Herodes Agripa.

04. ANDRÉS Hermano menor de Pedro. Seguidor de Juan el Bautista, pero cuando éste bautizó a Jesús y exclamó: “¡He ahí al cordero de Dios!”, decidió cambiar de bando y se convirtió en el primero de los discípulos del Señor. Según Orígenes, predicó en Grecia y el mar Egeo. Luego se convirtió en el primer obispo de Bizancio, cargo que finalmente devendría en el Patriarcado de Constantinopla, de ahí que sea considerado la cabeza de la Iglesia Ortodoxa, como Pedro es de la Iglesia católica romana —y Marcos el evangelista de la Iglesia Copta de Egipto—. Murió en el año 60 en la ciudad de Patrás (Grecia) crucificado en una cruz en forma de aspa, a la que fue amarrado y no clavado. Su agonía se prolongó por tres días, dedicándolos a predicar la palabra.  

05. SANTIAGO EL MENOR Hermano de Judas Tadeo, hijo de Cleofás (Alfeo) quien era hermano de José y primo de María, por ende primo de Jesús. El historiador judío Flavio Josefo señala en su Antigüedades Judías que podría tratarse en realidad de un hermano de Jesús: “Ananías era un saduceo sin alma (...). Hizo que el Sanedrín juzgase a Santiago, hermano de Jesús, quien era llamado Cristo, y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados”. El suplicio del ‘menor’, según Josefo, aconteció en el año 62.

06. JUDAS TADEO Hermano de Santiago el Menor, primo de Jesús, tanto en la línea materna como en la putativa, es presumible que fuera contemporáneo con su primo y ambos crecieran y se criasen juntos. Hay versiones que afirman que él era el novio de las bodas de Canaán donde Cristo realizó su primer —y etílico— prodigio. Partió junto con Simón el Cananeo a predicar por Galilea, Judea, Samaria, Egipto, Libia, Éufrates, Tigris, Edesa, Babilonia y Persia. Ambos apóstoles unieron sus destinos al morir martirizados en el año 62 (mismo año que su hermano). Tadeo murió decapitado. Le cercenaron la cabeza de un hachazo.

07. SIMÓN EL CANANEO Apóstol de marcado pasado proselitista pues perteneció al partido de los Zelotes, movimiento fundamentalista que buscaba por la razón o por la fuerza expulsar a los romanos de Judea. Predicó en Egipto, Libia y junto con Judas Tadeo llegó hasta Persia. Murió en el año 62 en la ciudad de Suanir, siendo su cuerpo serruchado por la mitad.      

08. MATÍAS Se hizo acreedor de su condición de apóstol por un sorteo en el que compitió contra Barsabá. Suplió el puesto dejado por la prevaricación de Judas Iscariote. Miembro de los setenta discípulos iniciáticos y seguro testigo del milagro de la resurrección y alguna que otra aparición posterior de Cristo. Predicó la palabra en Judea y luego se trasladó a Etiopía donde murió decapitado en el año 64.

09. PEDRO Su nombre verdadero era Simón y habría nacido en Betsaida. Considerado el príncipe de los apóstoles. La Iglesia Católica lo reconoce como el primer papa, pues Cristo dijo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”. La Biblia menciona que era un humilde pescador, siendo el primero de los discípulos que reconoció a Jesús como el Mesías (también quien lo negó tres veces antes de que cantase el gallo por pura cobardía). Tras la crucifixión de Cristo, Pedro asume el liderazgo de la comunidad cristiana. Preside la elección de Matías como sucesor de Iscariote. Es el primer apóstol en obrar un milagro en las puertas del templo al invocar el nombre de Jesús y luego —ya más canchero— resucita a una mujer. Interviene en el Concilio de Jerusalén donde Pablo expone que la palabra de Dios se debe extender a los gentiles, algo que Pedro se oponía en un principio, cerrado en que la palabra sólo debía predicarse a quienes fueran judíos; empero, luego se rectificaría y sería él quien se encargaría de bautizar al primer cristiano no judío, un centurión de nombre Cornelio. Según la tradición cristiana, basada en las memorias de Clemente Romano —papa de fines del primer siglo, quien posiblemente pudo convivir con Pedro— el apóstol terminó sus días en Roma en el año 67 en los días de Nerón. Orígenes sostiene que pidió ser crucificado cabeza abajo por considerarse no digno de morir de la misma forma que su Maestro.

10. PABLO Su verdadero nombre era Saulo. Nació entre el 5 al 10 d.c. siendo hijo de hebreros, descendientes de la tribu de Benjamín. Poseía ciudadanía romana por haber nacido en Tarso (en la actual Turquía). De joven fue enviado a estudiar bajo las órdenes del famoso rabino Gamaliel, por lo que poseía mayor instrucción que cualquiera de los apóstoles. En un principio se dedicó a perseguir cristianos y llegó a participar en la muerte por lapidación de Esteban. En el año 36 el propio Cristo se le aparece camino a Damasco en una visión cegadora y de inmediato solicita ser bautizado. Es gracias al concurso de Bernabé que conoce a Pedro y si bien en un principio hubo resistencia en aceptarlo como miembro de la comunidad paleocristiana, gracias a su agudeza e instinto político pronto se ganó el apelativo de ‘apóstol de los gentiles’. En el año 46 comienzan los grandes viajes de Pablo, preocupándose por extender el mensaje de Cristo por todo el Orbe. En el año 50, en el Concilio de Jerusalén, triunfa su postura de predicar la palabra también a los no judíos, liberando a los gentiles de aceptar ciertos hábitos judaicos como la circuncisión, la abstinencia de comer cerdo, entre otros. En el año 54, Pablo se establece en la ciudad de Éfeso y la convierte en su centro de operaciones. Retorna a Jerusalén en el año 58 donde es encarcelado por los judíos, acusado de profanar la Ley Sagrada. Puesto en prisión, Pablo apela a sus derechos como ciudadano romano y es trasladado a Roma —presumiblemente en el año 63—. Tras las persecuciones de Nerón, vuelven a apresarlo en el año 67 y por ser ‘romano’ se le condenó a ser decapitado pues el suplicio de la crucifixión estaba destinado para quienes no eran romanos. Según la tradición, su cabeza rodó tres veces por el suelo, y allí donde se detuvo, surgió un riachuelo.

11. BARTOLOMÉ Mencionado con ese nombre en los tres evangelios sinópticos —Mateo, Marcos y Lucas—, se presume que en el de Juan es aquel que aparece con el nombre de Nathanael. Nació en Canaán, pero es posible que sea de ascendencia egipcia ya que su nombre deriva de Bar (hijo) y Ptolomeo. Siempre se le asocia con el apóstol Felipe. Fue uno de los que Jesús se les manifestó en el mar de Tiberiades y también fue testigo ocular de la ascensión del Señor a los cielos. Según Eusebio de Cesárea, Bartolomé predicó la palabra de Dios en la India, lugar donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo. La tradición armenia le atribuye la predicación del cristianismo en el Cáucaso, junto con Judas Tadeo. Se cree que murió en el año 68 por orden de Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio a quien el apóstol había convertido a la nueva Fe. Una vez apresado, intentaron que adorase a las deidades de ese país y al no conseguirlo, le arrancaron la piel y, aún estando vivo, lo decapitaron.

12. BERNABÉ Se llamaba José, pero los apóstoles le chantaron el ‘Bernabé’ porque significa ‘aquel que se esfuerza’. Discípulo de Jesús, lo elevaron a la categoría de apóstol tras convertirse en el mediador entre Pablo y los apóstoles y porque el Espíritu Santo en persona le encomendó partir a la isla de Chipre y convertir al cristianismo al procónsul romano Sergio Paulo (de quien Pablo tomaría el nombre para predicar entre los gentiles). Primo hermano de Marcos el evangelista, propagó la palabra de Cristo en distintos puntos del Asia Menor. Murió apedreado en el año 70 en Salamina por un grupo de judíos que huyeron tras la destrucción de Jerusalén.

13. TOMÁS Llamado también en tres pasajes del Evangelio de Juan como el ‘Dídimo’ que significa ‘gemelo’ en griego, especulándose por ello que pudiera ser ‘gemelo’ del propio Cristo, sin embargo los estudiosos se inclinan que podría ser gemelo de Judas Tadeo. Es el apóstol que se niega a aceptar la resurrección de Cristo con estas palabras: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré”. Pasados ocho días, Cristo se le presenta y lo recrimina por no creer luego de invitarle a meter sus dedos en las llagas. Su apostolado lo llevó a Siria y posteriormente a la India donde murió martirizado el 3 de julio del año 72.      

14. FELIPE Nació en Betsaida. Al igual que Andrés, era seguidor de Juan el Bautista, sin embargo fue el quinto apóstol en aceptar la convocatoria de Jesús. Predicó en Grecia, Frigia, Siria y Anatolia. Murió en el año 80 en Hierápolis (actual Turquía) presumiblemente crucificado, aunque otra versión asegura que falleció anciano de muerte natural. Papías. Obispo de Hierápolis, supo por las hijas del apóstol que entre los milagros atribuidos se encontraba la resurrección de un muerto.

15. MATEO Citado en los evangelios como Leví, hijo de Alfeo. Natural de Galilea, laburaba como recaudador de impuestos en Cafarnaúm hasta que Cristo se cruzó en su camino y dejó todo por seguirlo, organizando esa misma noche una fiesta a la que asistieron el Maestro y todos sus discípulos. Según Eusebio de Cesárea, predicó en Judea hasta el año 42 cuando Herodes Agripa inició la primera persecución contra los cristianos. Según Rufino, partió a predicar a Etiopía. En la ciudad de Nadaver el rey Hitarco intentó que el apóstol fungiera de celestina para conseguir los favores de una muchacha virgen llamada Efigenia y Dios por eso, castigo al rey libidinoso con la lepra. Retornó a su tierra natal para escribir su evangelio, el primero de los sinópticos, en el año 80, aunque su supuesta autoría es puesta en duda por algunos eruditos. Murió a fines del primer siglo, al parecer de causas naturales.

16. JUAN Su nombre en hebreo es Yohanan cuyo significado es ‘El Señor es misericordioso’. Natural de Betsaida y hermano de Santiago el mayor, hijos de Zebedeo —pescador de clase acomodada—. Era de los apóstoles el más joven y también el ‘discípulo amado’ de Jesús, compañero de todos los pasajes claves de su vida pública y también de su muerte. Tras el Concilio de Jerusalén —entre el año 48 y 50— se sabe poco de él, sin embargo se presume que radicó en Éfeso, en ese entonces la tercera ciudad en importancia del Imperio Romano. Se le considera redactor del cuarto evangelio —entre el año 90 y 100—, tres epístolas y del Apocalipsis, escrito en los tiempos de Domiciano cuando ya era anciano y ciego en la isla de Patmos. Predicó la palabra en Asia Menor y murió en los albores del siglo II de causas naturales.

0 comentarios: