miércoles, 22 de febrero de 2012

carne de fieras

Carne de Fieras es un filme extraño, no por su argumento, sino por algunas escenas y por las circunstancias en que fue rodado. No es una gran película, es más bien flojita. Trata de un pugilista que salva de morir ahogado a un niño huérfano a quien luego adopta, ese percance le permite conocer a una artista francesa enigmática a quien acude a ver después de sorprender a su esposa poniéndole los cuernos en su propia casa, el espectáculo consiste en que la artista danza prácticamente desnuda en una jaula repleta de leones a los que un celoso domador controla a latigazos. Ambos se enamoran, el pugilista recibe un golpe feroz en la cabeza propinado por el ayudante del domador, interpretado por el propio director de la 'pela' (que a estas alturas ya se parece a Something About Mary), al esclarecerse el delito, la pareja decide matrimonearse, por lo que la niña renuncia a seguir exhibiéndose en pelotas.

Carne de fieras ha sobrevivido al olvido por los bailes en topless e hilo dental de Marlène Grey (luciendo muy buenas gomas). Ella no era actriz sino bailarina de verdad, acorde con Josephine Baker y otras vedettes francesas de esos años, gustosas de mostrarse como Dios las trajo al mundo encima del escenario. El productor de la película, Arturo Carballo, vio el espectáculo de la fémina y los leones y decidió agregarle un argumento folletinesco. La película sorprende por el desenfado con que se muestran los desnudos, sin ninguna intención de caer en lo erótico o pornográfico -de género blue- como las que se exhibían en circuitos clandestinos, sino ofrecer más bien un producto para el gran público, acaso apto para todos, como que vemos en primera fila al chiquillo salvado de las aguas deleitándose con el 'arte' de la Grey.

Atractivo aparte resultan los entretelones del mismo rodaje y su post producción, los que con el tiempo la han hecho acreedora de la reputación de filme 'maldito', mucho más interesantes que su propia trama ficcional. Carne de fieras fue filmada entre julio y agosto de 1936, ¡en plena Guerra Civil Española! Culminado el rodaje, el productor tuvo que esperar hasta el armisticio para intentar primero editar y luego distribuir la película. La empresa le resultó imposible en esa nueva España, la del franquismo, la de la censura y la represión, la del Opus Dei y el Real Madrid, que jamás iba a permitir la exhibición de un filme con desnudos y mujeres adúlteras. Carballo guardó los negativos y se olvidó del asunto. Nunca vio su película terminada. El director de la cinta, Armand Guerra, de filiación anarquista al igual que otros trabajadores de la CNT, la compañía productora, partió a la guerra y llegó a Barcelona, donde se vivía una guerra civil dentro de la misma guerra civil, fue detenido por los comunistas y encerrado por año y medio hasta que lo liberan y escapa a París donde muere, ni bien llega, víctima de un aneurisma. La actriz catalana Tina de Jarque, quien interpreta a la esposa infiel, era vedette en la vida real y parece también espía de los falangistas. Cuando los republicanos se enteran de sus oscuras actividades, ella escapa con su amante, un miliciano, hacia Valencia donde son capturados y posteriormente fusilados. Marlène Grey y Georges Mark (quien interpreta al domador) volvieron con su show a París. Allí, con los años, surgió el rumor de que en uno de los ensayos, un león hambriento se abalanzó sobre la apetitosa bailarina y la devoró.
Verdades y leyendas aparte, Carne de Fieras permaneció guardada sin editar, hasta que en 1992 la Filmoteca de Zaragoza la restauró. Recién fue exhibida al público en general, a otra España, en el Festival de Cine de Huesca de 1995. Como diría Ana Marquesán, una de las restauradoras del filme: "La liberalidad con la que aborda el desnudo no es sino el reflejo de una mentalidad que puede hacerse extensiva a otros elementos de la cinta. Si propia urdimbre dramática presenta las relaciones sentimentales de sus protagonistas con una libertad que el cine español no conocería hasta muchos años después".