Keiko
Fujimori, con infladita encuestadora y todo, tiene 30% de la masa electoral en
el bolsillo. Voto duro para una señora cuyo único mérito es ser hija de un presidiario.
Es bolo fijo en segunda vuelta. La pregunta es quién de los otros dieciocho contendores
quedará con ella en carrera después del 10 de abril.
Castillo
anunció en febrero que ya no postularía, así como Reggiardo, así que quedan
dieciséis en carrera.
Dos
han quedado fuera por decisión del JNE. Guzmán por irregularidades al
inscribirse. Acuña por ofrecer diez mil soles en Chosica. Ambos, según las
encuestas, habían acumulado un 20% de intención de votos que podrían emigrar a
los otros catorce.
Hilario
y Cerrón son prácticamente dos desconocidos. Sus posibilidades son nulas. Mismo
panorama para otros con más renombre como Olivera, Simon, Flores-Araoz y Diez
Canseco, quienes apenas figuran en las encuestas. Sin ellos, quedan ocho en
carrera.
En
la categoría ‘otros’ pero con ciertas posibilidades de crecer un poco más
figuran Toledo, el ex presidente con fama de beodo, Guerra-García, aunque su
campaña parece centrada más en que Luna —su
financista— conserve su curul y Santos, quien desde la cárcel, hace meses sin
haberse dictado sentencia, mantiene un 1,5% de voto cajamarquino y antiminero.
Sus probabilidades son escasas, iguales a las de Urresti, el candidato del
humalismo, con lo cual quedan solamente cuatro candidatos en carrera.
Kuczynski
mantiene el segundo lugar con un promedio de 7% en las preferencias. Un buen
candidato sobre el que pesa su edad avanzada y la fama de lobista. Lo más
seguro es que su opción se siga desinflando. García es el candidato que según
las encuestas no despega y cuenta con el mayor antivoto. No obstante sería
descabellado descartarlo ya que es un viejo zorro que sabe hacerse fuerte en
los tramos finales. Aparte, sospecho que el aprismo, por vergüenza, debe tener
voto escondido con lo que puede tener un 10% y no el 4,5% que publican los
encuestadores. Con unos cuatro o cinco puntos más puede clasificar a la ronda
final.
Los
candidatos con mayor probabilidad de crecimiento son Barnechea y Mendoza. Un
30% del electorado votaría por una cara nueva y ellos representan la novedad en
carrera. Alfredo, que de novedoso tiene poco, debe ser quien capture el mayor
de los votos del expectorado Guzmán. Sin embargo, opino que Verónika, si es que
el machismo peruano permite que haya dos féminas en Segunda Vuelta, tiene
mayores proyecciones de crecimiento, por su juventud y porque la izquierda
representa históricamente en el Perú un 20% del sufragio y si no tiene voto
escondido, tiene voto que no es tomado en cuenta por las encuestadoras.
Si no aparecen
inhabilitaciones de último momento, las opciones del Frente Amplio y de Acción
Popular pelearán los votos con Keiko. Salvo que las mañas, demolición y guerra
sucia de cierto partido tradicional consigan cambiar este panorama.
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